Las más leídas en la semana

lunes, 7 de noviembre de 2011

Cartas II

Ojalá sintieras mi corazón caliente en tu piel tímida,
sentir por ejemplo mis nervios necios de ti y por ti;
la siempre eterna duda de que lo perfecto es fugaz
y a ti te quiero para más de una vida.

Te quiero para mí, para mis desdenes amorosos
y los gélidos segundos en que me pregunto
¿qué harías en este momento sin que yo esté?
Tus ojos son mi conjuro, un lenguaje del que sólo
nosotros nos entendemos.

Pero hablemos del ojalá, del quisiera yo, del deseo que
en una hecatombe rosa y de agua miel tus muslos
fuesen míos y los abrazos milagrosos que regalas
se limitaran a mis oblicuos. Pero no, pero no...

El mundo en que vivimos está hecho para ser compartido,
tus labios a labios míos podrían ser exclusivos
pero tus besos a mejillas ajenas tal vez no tanto.
Los dos elegimos una carrera que involucra extraños,
yo soy artista y tú eres musa.

Contigo las orbes se caen mansas de tu cuerpo,
lascivas y burdas de tus ojos. Contigo la belleza
es otro término, la empatía de tu bondad siembra
esperanza ciega en el amor de muchos.

Conmigo es todo lo contrario, dicen amarme a diestra y
honrar la izquierda quejumbrosa de mi arte naciente.
Mienten, pues soy el negativo de tu luz. La dualidad
sobria del mundo ebrio y el corazón que juega a ser hígado.

Te necesito, te necesito para estar completo.
Para no volarme en mil pedazos
para no morirme sin amar
para no arrancarme éste, mi latir por ti.

Te necesito porque sin ti los brazos se me caen,
las manos dejan de pintar,
los óleos corren y los lienzos se echan
el uno con el otro.

ERES MI TEMPLANZA, ¿NO LO VES?
Mi punto neutro, el orgasmo de la vida al
sentirse enamorado.

Contigo podría morir, pero por ahora me conformo con
VIVIR CONTIGO...

No hay comentarios: