Te amo.
No veo otras palabras taciturnas, sorpresivas o inevitables de empezar a escribirte una carta que no te entregaré, ni leerás, no pensarás, ni sentirás ni recitaré. Seguiré con la botella en mano para empinarla de parrafo en parrafo sólo para saciar la sed que tanto me corroe por dentro, para llenar la saliva que idiota, derramé a tus besos. Puedo ser cursi aquí y no arrepentirme, puedo decir verdades y gritar a los 5 vientos (incluyendo el tuyo) que te amo y así será por siempre. Puedo gritar también que me gustan todas, me ilusionan todas y me tiro a todas. Es la vida de bohemio la que me echo en cara a diario sólo para gustarme más en el careo que se tiene con el espejo los lunes por la mañana. No lo leerás, que tragedia! Que importa, a ti nada te importa. Después de tu novio habrás vivido todo lo que no viviste conmigo y es crudo, pero real, decir que ya no lo querrás hacer más.
Te amo, ya no tengo nada más que escribir.
Vete a la mierda, así se acaba
No hay comentarios:
Publicar un comentario